10 de Abril Histórico


“En el arte de curar, dejar de aprender es un crímen” (Christian S. Hahnemann).

Este 10 de Abril de 2020 (Aniversario del nacimiento de Christian S. Hahnemann) tal vez pase a la Historia, como otra de las época en que la Homeopatía ha sido ignorada y negada como recurso por varias “Organizaciones” que carecen del conocimiento de la misma o poseen intereses que no son precisamente los de la salud, negada también por la prensa defensora de esos otros intereses y hasta por la Real Academia Española.

Sin embargo continua haciendo su trabajo para la humanidad a veces de manera oculta y silenciosa; . .aunque bien sabemos que “en el tema medicamentos: el silencio no es salud”.

Apoyamos firmemente las medidas tomadas por el gobierno nacional contra el brote.
En caso de que el sistema sanitario no llegara a poder reaccionar para dar respuesta a todos por un aumento del pico de casos, y en caso que la población con síntomas no pueda ser atendida en centros de salud, tendrá que cursar su proceso de curación en sus propios domicilios. Existe entonces la posibilidad de que la Homeopatía, (que evidentemente ha quedado afuera de este sistema sanitario), igual sea una gran herramienta de ayuda no solo por constituir un recurso más para enfrentar esta pandemia fortaleciendo la energía vital de las personas, sino también para abordar algunos problemas agudos de enfermedades comunes menores que siempre aparecen y están presentes en la población de un país. Para todo esto es necesario mayor cultura Homeopática.

Habiendo observado que figuras de alto renombre actual en la Homeopatía, actuaron con una conducta casi oscurantista (actitud contraria a la difusión de la cultura Homeopática en la sociedad), desde el Instituto Hahnemanniano Internacional y el Centro de Estudios Homeopáticos de Argentina, evocamos el conocimiento de los Maestros del Pasado, documentado en la Materia Médica desde hace muchísimos años, de algunos productos que elaborados con la técnica homeopática, son de uso común y ampliamente conocido por los Homeópatas, ya que en Homeopatía no existen “novedades” terapéuticas ni fármacos de moda; porque la obra de Hahnemann se fundamenta en principios universales que no están supeditados a los vaivenes y modificaciones del tiempo ni de organizaciones que la atacan por intereses que han sido contrarios al equilibrio vital de la humanidad.

ARSENICUM ALBUM

Arsénico.

Postración grande y rápida al menor ejercicio. Ansiedad y agitación. Dolores ardorosos. Olor cadavérico de las secreciones.

AGRAVACIÓN: Después de media noche, de la una a las tres de la mañana, por el frío y la humedad, por las bebidas y los alimentos fríos, por el alcohol, el vino, el ejercicio, estando acostado sobre el lado afectado y con la cabeza baja.

MEJORÍA: Por el calor, las bebidas calientes y la cabeza alta.

LATERALIDAD: Derecha (cabeza, pulmón, abdomen).

PERIODICIDAD: Cada día; cada 2, 3, 4 ó 15 días; cada 6 semanas; cada año. La duración de la periodicidad se encuentra en relación con la cronicidad del padecimiento.

Postración profunda que sobreviene rápidamente. Alternancia de agitación y depresión en el mismo día. Un momento se siente muy bien y lleno de vida, y a otro momento se encuentra muy deprimido y con una debilidad intensa. Agotamiento por el menor ejercicio. ANSIEDAD CON TEMOR A LA MUERTE (Acon.). El temor a la muerte sobreviene bruscamente cuando el enfermo está solo, cree que está perdido, que es incurable y rehúsa obstinadamente tomar los remedios que se le administran. AGITACIÓN INTENSA: No puede descansar tranquilo, cambia de lugar continuamente a pesar de su gran debilidad, está muy débil para moverse y pide a

cada rato que lo muevan de su cama. Agitación física y mental que se agrava DE LA UNA A LAS TRES DE LA MAÑANA.

Despierta bruscamente con una angustia terrible como si fuera a morir, ansiedad que le obliga a levantarse de la cama. DOLORES ARDOROSOS como si carbones ardiendo estuvieran aplicados sobre las regiones afectadas; siempre MEJORADOS POR EL CALOR. Los dolores generalmente son periódicos: el enfermo está un día bien y un día mal. Ardores en los ojos con lagrimeo ácido, quemante y excoriante. Edema de los párpados, SOBRE TODO DE LOS INFERIORES (Apis, Phos.). Fotofobia intensa y dolores supraorbitarios que mejoran por el calor. Otorrea excoriante ofensiva, poco abundante, con dolores agudos en los oídos y zumbidos.

Boca seca. Labios secos, apergaminados y agrietados. Lengua seca y roja con bordes dentados, algunas veces de color obscuro. Resequedad de la faringe con ardores de garganta y tendencia a las aftas y a las ulceraciones.

Olor fétido del aliento y de la salivación.

El enfermo bebe poco pero seguido. SED POR PEQUEÑAS CANTIDADES DE AGUA HELADA que descansa como un peso sobre el estómago y en seguida es arrojada (Phosp.). No puede soportar la vista ni el olor de los alimentos. Dolores gástricos, ardorosos, después de haber ingerido frutas, cremas heladas, bebidas alcohólicas o después de una intoxicación alimenticia por alimentos descompuestos. VÓMITOS VIOLENTOS inmediatamente después de haber bebido o INGERIDO CUALQUIER COSA. Vómitos que no mejoran, pútridos, viscosos, de alimentos o sanguinolentos. Abdomen distendido y doloroso. Dolores ardorosos que mejoran por aplicaciones calientes. DIARREA CON VÓMITOS (Ver. alb.) después de haber comido o bebido,

seguida de postración intensa en desproporción con la cantidad evacuada. Evacuaciones pequeñas, irritantes, ardorosas, obscuras, negruzcas, algunas veces de olor pútrido, cadavérico y sanguinolentas.

Evacuaciones disentéricas, con dolores ardorosos, enfriamiento de las extremidades, vómitos y postración. Las defecaciones de Arsenicum son particularmente irritantes y producen excoriaciones perianales con prurito y ardor que mejora por aplicaciones muy calientes.

Siempre friolento, con temor al frío, desea estar caliente y siempre tiene deseos de respirar aire fresco. Se pone rápidamente ansioso si se encuentra en una atmósfera confinada. Coriza acuosa, quemante, excoriando el labio superior, mejora por el calor. Fiebre de heno periódica que mejora por el calor. Opresión rápida por el menor movimiento, ASMA DE MEDIA NOCHE A LAS TRES DE LA MAÑANA, obligando al enfermo a levantarse, con ansiedad, agitación y temor a la muerte. Tos seca, agotante, seguida de expectoraciones poco abundantes y espumosas, con saliva espumosa. Dolor fijo, agudo, en el tercio superior del pulmón

derecho a nivel del tercer espacio intercostal. Palpitaciones con debilidad y temblores. Aceleración del pulso por la mañana y por la menor causa. Tendencia a las hemorragias: sangre negra, irritante y pútrida.

Ardores al orinar con micción involuntaria. Albuminuria. Reglas adelantadas y muy abundantes: sangre negra, irritante, pruriginosa. Dolores ardorosos y tensivos en la región uterina y a nivel de los ovarios, sobre todo del ovario derecho que se agrava por el menor ejercicio y mejora en una habitación caliente y aplicaciones calientes.

Leucorrea ácida ardorosa, irritante, amarillenta, pútrida, corrosiva, sobre todo cuando la enferma está de pie.

Amenorrea con leucorrea pútrida y excoriante. Edema de las partes genitales con prurito. Piel arrugada, seca, apergaminada, escamosa, con pequeñas escamas furfuráceas que se desprenden fácilmente; la piel se encuentra cubierta de sudores fríos y viscosos en los accesos febriles.

Ardores y prurito que se agravan por la noche, de la una a las tres de la mañana, mejoran por aplicaciones calientes. El enfermo se rasca hasta que la piel se arranca, la piel arde como fuego, entonces la comezón cesa pero tan pronto como el escozor es disipado el prurito reaparece de nuevo. Erupciones escamosas como de salvado, duras, que se agravan por el frío y el rascado, sangran fácilmente pero sin supuración. Eczema que se agrava en el invierno (Petr., Psor.). Furúnculos, ántrax, úlceras con ardores intensos que disminuyen por el calor y tendencia a la gangrena seca, con secreción pútrida y gaseosa. Várices ardorosas.

Tendencia a los edemas localizados o generalizados, piel pálida y serosa.

CLÍNICA: Tríada sintomática: agitación con ansiedad y temor a la muerte. Ardores que disminuyen por el calor.

Olor cadavérico de secreciones y excreciones.

Este es un enfermo que tiene necesidad de oxigenarse. Friolento, se abriga y sin embargo quiere estar constantemente con la ventana abierta. El retorno periódico de los síntomas es característico y el intervalo entre cada manifestación es tanto más grande cuanto el padecimiento sea más crónico. Las indicaciones clínicas de Arsenicum son múltiples. Todas las enfermedades infecciosas necesitan de este remedio: fiebre tifoidea, neumonía, abscesos o gangrena; igualmente todos los estados diatésicos, asma, eczema o psoriasis. Su acción es considerable en el cáncer. Enfermedad de Addison. Albuminuria. Anemia. Ántrax. Ascitis. Atrepsia.

Bronconeumonía. Ciática. Cólera. Colecistitis. Convulsiones. Coriza. Diarrea. Difteria. Disentería. Disnea.

Equimosis. Endocarditis. Fiebre intermitente. Fiebre amarilla. Furunculosis. Gastralgia. Gripa. Hematemesis.

Hemofilia. Hemoptisis. Hemorragia. Hemorroides. Impétigo. Lupus. Melancolía. Nefritis. Neuralgias. Neuritis.

Noma. Edema. Paludismo. Pericarditis. Peritiflitis. Pleuresía. Púrpura. Sarampión. Temblores. Tuberculosis.

Tumores. Ulcera del estómago. Ulcera varicosa. Viruela. Vómitos. Zona.

RELACIONES: Aconitum (mentalidad). Phosphorus, Rhus tox., Veratrum (trastornos digestivos). Kreosotum (secreciones irritantes). Lachesis (toxemia). En una evolución desfavorable, Phosphorus y Carbo veg. son los remedios más próximos de Arsenicum y vienen a ser sus complementarios más satisfactorios. La indicación de Arsenicum aparece más frecuentemente en un sujeto de Sulphur o de Psorinum, sus complementarios habituales.

DOSIS: 6a, 30a y 200a.

BRYONIA ALBA

Cucurbitáceas: Bryonia dioica, Vitis alba, Brionia. Nabo del diablo, Vid blanca.

Habita: Europa, Oriente, Norte de África, en los setos.

Inflamaciones agudas que se traducen por resequedad excesiva de las mucosas y por dolores agudos y punzantes, mejorados por la presión y el reposo, agravación por el menor movimiento.

AGRAVACIÓN: Por el movimiento, el calor y el tiempo caliente, a las nueve de la noche y sobre todo por la mañana a las tres, después de la supresión de un escurrimiento habitual.

MEJORÍA: Por el reposo, la presión, estando acostado sobre el lado doloroso, por las bebidas o las aplicaciones frías.

LATERALIDAD: Derecha.

Irritabilidad. Toda pregunta le pone irritado, hablar es un gran esfuerzo para el enfermo, ama la soledad y detesta recibir visitas. La menor vejación, la más pequeña contradicción lo monta en cólera. Cara enrojecida y cabeza, caliente y adolorida. Escalofríos después de un disgusto. Ansiedad por el porvenir, siempre preocupado y agitado,

deseo de cosas pero no sabe cuales.

VÉRTIGO POR LA MAÑANA AL LEVANTARSE, cuando se levanta de su asiento tiene la sensación como si la cabeza diera la vuelta en círculo. Delirio con idea fija de que está lejos de su morada, quiere salir de su cama y desea regresar a su casa, delirio que se agrava como a las tres de la mañana. DOLORES AGUDOS, PUNZANTES, se agravan del lado derecho, siempre empeoran POR EL MENOR MOVIMIENTO y por la noche a eso de las tres de la mañana y por el calor, siempre mejora POR EL REPOSO Y LA PRESIÓN FUERTE (el enfermo siempre se acuesta sobre el lado doloroso), por las bebidas y las aplicaciones frías.

Cefalalgia congestiva desde por la mañana, occipital, con sensación como si el cerebro fuera a estallar.

EXASPERADO POR EL MENOR MOVIMIENTO (movimiento de los globos oculares, de la respiración, al toser, estornudar, agacharse, o ir a defecar) y después de haber comido, anhela descansar perfectamente tranquilo en la obscuridad. RESEQUEDAD INTENSA DE TODAS LAS MUCOSAS. Boca seca, labios secos y apergaminados; lengua seca, pegada al paladar y cubierta de una capa espesa y blanquizca. Movimiento lateral continuo de la mandíbula inferior en los estados febriles.

Sed ardiente, SED POR GRANDES CANTIDADES DE AGUA FRÍA A LARGOS INTERVALOS. Náuseas por la mañana al despertar que se agravan al menor movimiento y después de las comidas. Sabor amargo. Siempre agravación después de haber comido. Sensación como si tuviera una piedra pesada en el estómago; está de mal humor, irritable y gruñón. Distensión abdominal con tensión y presión en la región umbilical. El enfermo busca la manera de inmovilizar su vientre, porque el menor movimiento, aun la misma respiración, agrava sus dolores. Dolores en el hipocondrio derecho al toser. Constipación tenaz: heces MUY DURAS, SECAS, NEGRAS, COMO QUEMADAS, SIEMPRE GRUESAS. Diarrea por la mañana, al primer movimiento.

Defecaciones biliosas, obscuras, algunas veces sanguinolentas, siempre ofensivas y ardorosas, de olor a queso viejo —algunas veces involuntarias— sobrevienen en verano después de haber tomado bebidas frías o haber comido frutas crudas.

Epistaxis que se presenta por la mañana después que el enfermo se ha levantado y persiste un cuarto de hora, epistaxis que lo despierta a las tres de la mañana. TOS SECA, QUINTOSA, que se agrava por el menor movimiento, pasando del frío al calor, en una habitación caliente y respirando profundamente; mejoría por el reposo absoluto. Se acompaña de dolores agudos, lancinantes en el pecho (DOLOR DE COSTADO) y en la cabeza, mejora por la presión fuerte. El enfermo sostiene su pecho fuertemente con las dos manos cuando tose o busca la manera de sostener su cabeza para disminuir la conmoción provocada por la tos. Acción electiva

sobre el pulmón derecho.

Orina roja obscura. Ardor de la uretra que mejora por el paso de la orina. Reglas adelantadas, muy abundantes, de sangre obscura, con mucha sensibilidad en todo el bajo vientre y que se agrava por todo movimiento. Reglas precedidas o reemplazadas por epistaxis. Dolor agudo, punzante en el ovario derecho que se extiende a la cadera derecha, durante las reglas o en su intervalo, que se agrava al menor movimiento. Senos pálidos, calientes, duros, de una dureza de piedra, pesados y muy dolorosos. Articulaciones hinchadas y enrojecidas, con dolores agudos, punzantes y desgarradores que empeoran al menor movimiento y mejoran por una presión

fuerte. Movimiento constante del brazo y de la pierna izquierdos (Helleb.). Piel amarilla y oleosa, tinte bilioso, cabello grasoso.

CLÍNICA: Amenorrea. Angiocolitis. Apendicitis crónica. Artritis. Asma. Bronquitis. Bronconeumonía. Cáncer. Cefalalgia. Ciática. Cólicos hepáticos. Congestión pulmonar. Constipación. Laxitud. Coxalgia. Diabetes. Diarrea.

Disnea. Dispepsia. Enfisema. Endocarditis. Epistaxis. Escarlatina. Fiebre. Fiebre tifoidea. Gripe. Hemoptisis.

Hemorragias. Hidrotórax. Ictericia. Mastitis. Meningitis. Neuralgias. Otitis. Pericarditis. Peritonitis. Peritiflitis.

Pleuresía. Pleurodinia. Neumonía. Reumatismo. Sinovitis. Tuberculosis. Varioloides. Vértigos. Bryonia afecta particularmente las serosas.

RELACIONES: En las afecciones pulmonares se adapta bien Acon. nap. cuando la agitación deja lugar a la inmovilidad y cuando aparece la inflamación de la serosa, siguiéndole con buen resultado Kali carb., Pulsatilla o Phosphorus de acuerdo con la evolución clínica. Pensar en Asclepias tub. y en Ranunculus frecuentemente poco indicados. En los reumatismos y la fiebre tifoidea Rhus tox., presenta las modalidades inversas.

Son complementarios generalmente Sulphur o Sulphur iod. (tuberculínicos) en las enfermedades agudas; Alumina o Lycopodium en los casos crónicos. La indicación de Bryonia aparece frecuentemente sobre un sujeto de Natrum mur.

Dosis: 6a, 30a y 200a.